Opiniones
Resistencia y Sumisión

La educación Jesuita en Guatemala

Por José María Ferrero, S.J. - Jueves 2 de agosto 2012

El trabajo educativo de los jesuitas en Guatemala, a nivel universitario, se inició en tiempos de la Colonia, en 1630. Se pasó de la enseñanza centrada en las primeras letras a una enseñanza orientada hacia las “Artes”, es decir, Filosofía y Teología, al estilo de las universidades del Viejo Continente. Este cambio suponía una apuesta por la vida universitaria. A los jesuitas de Guatemala les cabe el honor de ser los iniciadores de las primeras estructuras universitarias. Este cambio radical surge a partir de 1634, cuando el papa Urbano IV concede a la Compañía de Jesús la facultad de otorgar títulos universitarios a sus alumnos, con validez en todo el mundo.

El Colegio de San Lucas, en la que hoy conocida Antigua Guatemala, será el epicentro del origen universitario para jóvenes de toda Centro América. De allí salieron los intelectuales, religiosos y políticos más afamados de la época, sin olvidarnos del santo Hermano Pedro de Betancourt.

Cuarenta años después, en 1776, se funda por real Decreto, la Universidad de San Carlos, a la que quedará subordinada la institución jesuítica. La huella de los alumnos egresados de las aulas del San Lucas, se hará presente a través de los primeros rectores de la Universidad estatal. A lo largo del periodo colonial, trabajaron en Guatemala cerca de 350 jesuitas y su trabajo pastoral se extendía hasta Nicaragua, en el sur, y hacia el norte llegaron a Oaxaca y Chiapas. De ese grupo, más de 180 eran jóvenes guatemaltecos que entraron en la Compañía.

Después de la expulsión de los jesuitas del Reino español, por órdenes del Rey Carlos III, surge una segunda etapa que se inicia hacia 1869. Por solicitud de muchos vecinos de la ciudad de Quetzaltenango, se abre el Colegio San José de Calasanz y se construye uno de los edificios más emblemáticos de la historia educativa de todo el Occidente que perdura hasta nuestros días. Después que el Estado lo expropiara, se convirtió en lo que hoy conocemos como el INVO (Instituto Normal para Varones de Occidente). Su existencia fue breve debido a la expulsión de las Órdenes Religiosas, por orden del Presidente General Justo Rufino Barrios, el 12 de agosto de 1871.

Comentarios

elQuetzalteco se reserva el derecho a publicar o aprobar cualquier comentario que contenga lenguaje soez, vulgar, discriminativo, racista y/o que no esté dentro de los lineamientos de conducta y lenguaje adecuados. Cualquier usuario tiene derecho a expresar libremente su opinión con respecto al tema de cada artículo, los comentarios con críticas y/o en desacuerdo con lo planteado en ellos no serán borrados siempre y cuando se hagan de forma respetuosa y dentro de lo estabecido por estas normas.

OFITO

Encuesta

¿Cree que se van a esclarecer los malos manejos por Q222 millones en el Segundo Registro de la Propiedad?

Destacamos

Hazte Fan, búscanos en Facebook

Edición impresa

Mi Región Huehue

Mi Región Toto

Ediciones anteriores