Por Editorial - Jueves 5 de julio 2012
A pesar del daño cometido en contra de ellos mismos, principalmente por la pérdida de tiempo, la actitud de los estudiantes normalistas en Xela es la más acertada: mañana en horas de la tarde entregarán, devolverán, las instalaciones de dos institutos tomados desde hace 40 días.
El tiempo perdido, dice un refrán, es difícil de recuperar, pero tampoco imposible. Después de lo acontecido, la principal obligación de los estudiantes, maestros y padres de familia, es intentar, por lo menos, ponerse al día con los contenidos básicos.
La decisión fue lo más prudente posible, porque triste sería que en Quetzaltenango se repitiera lo sucedido en la capital, donde se llegó a extremos violentos para que dejaran estudiar a quienes sí quieren el pan del saber.
Se anticiparon y fue lo más conveniente, porque la información es que la semana siguiente hubieran sido desalojados a la fuerza de las instalaciones del Instituto Normal para Señoritas de Occidente, INSO, e Instituto Normal para Varones de Occidente, INVO.
Este movimiento ha tenido sus diferencias respecto a lo registrado en la Ciudad Capital, para comenzar la cantidad de involucrados, porque quienes permanecen en las instalaciones del INSO e INVO son pocos, con el apoyo de algunos padres de familia.
Para que se llegara a esta situación de entrega pacífica que, esperamos se concrete mañana, los estudiantes han puesto una principal condición, y es que no se tomen represalias de ninguna índole en su contra.
Es razonable que haya temor, aunque si incurrieron en hechos al margen de la ley, tienen cabida cuando menos las medidas administrativas a lo interno de cada instituto.
Este inconveniente para centenares de estudiantes se desató desde el pasado 28 de mayo, dos días después, las autoridades educativas presentaron las denuncias en el Ministerio Público, MP, en contra de los estudiantes para hacerlos responsables de las instalaciones ocupadas. De esa cuenta, una de las peticiones de los inconformes es que se retiren estas denuncias a lo cual han accedido las autoridades.
De este contratiempo se podría aprender mucho, pero si las partes admiten sus errores y los corrigen.
Para el caso de los alumnos, deberían reconocer que resultaron afectados. Sin embargo, se resisten y por el contrario, expresan que no fue pérdida de tiempo, sino que fue una oportunidad para que los escucharan.
Mantienen en pie la idea de dialogar y presentar una contrapropuesta, a lo que le darán seguimiento a partir del próximo 11 de julio.
Por el lado del Ministerio de Educación, las autoridades deben aceptar que fallaron en algo esencial, en saber comunicar los cambios, porque no creemos que la idea sea afectar a alguien. Por el contrario, el sistema educativo pide a gritos cambios sustanciales, si consideramos que la educación puede sacar adelante a un país como el nuestro, donde los niveles de escolaridad son bajos.
Con la entrega de los establecimientos se abre la oportunidad de encontrar una salida a la crisis.
elQuetzalteco se reserva el derecho a publicar o aprobar cualquier comentario que contenga lenguaje soez, vulgar, discriminativo, racista y/o que no esté dentro de los lineamientos de conducta y lenguaje adecuados. Cualquier usuario tiene derecho a expresar libremente su opinión con respecto al tema de cada artículo, los comentarios con críticas y/o en desacuerdo con lo planteado en ellos no serán borrados siempre y cuando se hagan de forma respetuosa y dentro de lo estabecido por estas normas.